De muchos caminos, aprendí a gestionar.

¿Quieres saber más sobre mí y cómo he acabado hablando de organización, productividad y números?

La verdad es que no fue algo que tuviera planeado.

Pero retrocedamos en el tiempo…

De joven quería ser azafata, pero no alcanzaba la altura mínima que exigían en aquel momento. Fue frustrante no dar la talla, así que tuve que replantearme mi futuro y cambié los aviones por las oficinas.

Empecé trabajando en una agencia de viajes. Fue allí donde, casi sin darme cuenta, empecé a sentir fascinación por el mundo de la administración, la organización, el control y la contabilidad. Un mundo que acabaría acompañándome durante toda mi vida profesional.

Más adelante decidí estudiar Administración y Finanzas para poner título a lo que ya había aprendido con la práctica y dar una base sólida a toda la experiencia que había acumulado.

También monté mi propia librería-papelería, donde pude aplicar muchos de los conocimientos que había ido adquiriendo y descubrir lo que significa estar al otro lado, tomando decisiones y asumiendo responsabilidades.

Pero a veces las amenazas surgen por donde menos las esperas. En mi caso, el negocio perdió gran parte de sus mejores ventas cuando las AMPAs empezaron a vender los libros de texto y el material escolar.

Como tenía muy claros mis números, supe que la mejor alternativa era cerrar y volver a las oficinas.

Con el tiempo trabajé en diferentes empresas y sectores, aprendiendo cómo funciona cada negocio desde dentro.

A lo largo de mi trayectoria profesional hubo algo que observé una y otra vez: cuando falta organización, todo se vuelve más complicado. Se pierde tiempo buscando información, se duplican tareas, aparecen errores y cuesta mucho más tomar decisiones acertadas.

Y cuando además no se entienden bien los números, la situación suele complicarse todavía más.

Por eso siempre he pensado que la organización, la productividad y las finanzas están mucho más relacionadas de lo que parece.

Más adelante emprendí como asistente virtual y tuve la oportunidad de trabajar con emprendedores y negocios digitales. Una experiencia que me permitió seguir aprendiendo y descubrir nuevas maneras de gestionar un negocio de forma más eficiente.

Hoy comparto todo lo que he aprendido a través de mis cursos y mis contenidos, porque después de muchos años trabajando en empresas, emprendiendo y ayudando a otros profesionales, sé que entender tus números y organizar mejor tu trabajo puede hacerte la vida mucho más fácil.

Pero no todo es trabajar…

Creo que muchas de las cosas que aprendemos gestionando un negocio también nos ayudan en la vida: planificar, organizar, priorizar y tomar decisiones para tener más tiempo y ser más libres.

A mí me gusta dedicar ese tiempo a…

Estar con mi familia y amigos.
Leer, especialmente novela histórica y biografías.
Seguir aprendiendo sobre inteligencia artificial, porque ha llegado para quedarse.
Hacer deporte con música, especialmente aeróbic y bailes en línea.
Cocinar, algo que se me da bastante bien.
Viajar en camper, descubrir nuevos paisajes o dormir en un puerto de montaña bajo un cielo lleno de estrellas y silencio.

Porque, al final, la libertad consiste en tener tiempo para dedicarlo a lo que realmente importa.